-Me has conocido en un momento extraño de mi vida.
"A todas ellas van también dedicadas estas páginas, con el extraño y alentador afecto que sólo es posible mantener entre personas que no llegan a conocerse nunca".

Soledad Puértolas, en el prólogo de Una enfermedad moral.

El impasse.


En ocasiones parece que las cosas no marchan como deberían o, directamente, que no marchan. Y se nos acaban las ideas, y ya no sabemos sobre qué escribir o hablar o sencillamente pensar. Y nos parece que el tiempo se detiene y se nos viene a la cabeza la imagen, mil veces utilizada en las películas, de copos de nieve o de granos de polen suspendidos en el aire, quietos, como si la corriente que los acuna se hubiera detenido. Y tenemos miedo de estancarnos, o incluso de llegar a dar un paso atrás. Parece que lo más fácil es acurrucarse en una esquina a observar cómo el polen flota eternamente a nuestro alrededor.
Pero de lo que no nos hemos dado cuenta es de que ese impasse ha durado sólo un instante: el tiempo que hemos retenido el oxígeno en los pulmones. Y cuando respiramos otra vez todo vuelve a su velocidad natural, y el aire mece el polen, y la vida sigue hacia delante.
Song of myself. XXIV

Unscrew the lock from the doors!

Unscrew the doors themselves from their jambs!
Whoever degrades another degrades me,
And whatever is done or said returns at last lo me.
Through me the afflauts surging and surging, through me the current and index.
I will accept nothing which all cannot have their counterpart of on the same terms.

Walt Whitman.