-Me has conocido en un momento extraño de mi vida.
"A todas ellas van también dedicadas estas páginas, con el extraño y alentador afecto que sólo es posible mantener entre personas que no llegan a conocerse nunca".

Soledad Puértolas, en el prólogo de Una enfermedad moral.

17-04-2012

17-04-2012-

A veces las cosas no salen como hemos planeado. A veces sencillamente nos descubrimos sentados de nuevo ante de la pantalla del ordenador, preguntándonos cómo ha podido pasar tantísimo tiempo desde que prometimos volver. Y no solemos encontrar explicación alguna: porque no la hay, porque el tiempo no avisa, porque estuvimos descansando durante siglos. Y tras la sorpresa inicial empezamos a notar el peso del tiempo en nuestra espalda, notamos que nuestras manos tienen cicatrices que no reconocemos, sabemos que sólo ha sido un pestañeo, pero que ese pestañeo cargaba la eternidad consigo.

Y de repente un día despertamos, y lo volvemos a ver todo como una vez lo hicimos. Y volvemos a sentir el dolor, el pánico, la falta de aire.

Y llega la duda.

Lo pensamos un instante, solamente uno, pues la idea de recular es tentadora y despiadada. Decidimos aceptar ese dolor y volvemos a reconocernos ante el espejo.

Y es que a veces las cosas no salen como hemos planeado, a veces sencillamente nos descubrimos sentados de nuevo ante de la pantalla del ordenador, cuando parece que han pasado mil siglos…

Song of myself. XXIV

Unscrew the lock from the doors!

Unscrew the doors themselves from their jambs!
Whoever degrades another degrades me,
And whatever is done or said returns at last lo me.
Through me the afflauts surging and surging, through me the current and index.
I will accept nothing which all cannot have their counterpart of on the same terms.

Walt Whitman.