-Me has conocido en un momento extraño de mi vida.
"A todas ellas van también dedicadas estas páginas, con el extraño y alentador afecto que sólo es posible mantener entre personas que no llegan a conocerse nunca".

Soledad Puértolas, en el prólogo de Una enfermedad moral.

La locura.


La locura, a veces transitoria, a veces tan larga como la vida. Me acompaña y me abandona cuando le place, siempre tan poco diplomática, me sigue a distancia o va tres zancadas por delante de mí, augurando mis futuros movimientos. Ella ha sido mi camarada lo que lleva durando mi existencia: no me imagino un yo sin ella ni me la imagino emancipada de mí, como dos hermanas siamesas que están condenadas a aguantarse, y en ocasiones se aman y en otras se detestan con tanta fuerza que quisieran poder romper los jirones de piel que las unen. Ella es la mejor conversación en los momentos de soledad, los desvíos de mi camino y los letreros que me reubican, la fuerza que me falta cuando hay que dar un paso al frente, la otra mitad de mi yo. Mi compañera. Y a veces la odio y otras la adoro, y el resto del tiempo estamos tan ocupadas discutiendo que no tenemos tiempo de pensar en nada más. Ella me dice que salte, yo retrocedo unos centímetros. Ella me habla de libertad y yo cedo un poco, casi imperceptiblemente. Ella salta y yo voy detrás, culpándola por obligarme a seguirla.
Sabiendo que ésto es sólo una excusa.
Ella quiere caer de golpe, reventarse las rodillas, y yo tiro del aire hacia abajo y al final caemos con un golpe suave. Ella está loca y yo cuerda. O quizá sea al revés. Lo importante es que nos queremos porque nos salvamos mutuamente una y otra vez, una y otra vez, una y otra vez...


La fotografía está tomada de una obra de danza contemporánea titulado Un gramo de locura, creada, dirigida e interpretada por Eva Bertomeu y Fernando Hurtado :):)

7 comentarios:

ame la fotografía
....

la locura dicen que es transitoria y solo los seres con genio la poseen

... vaya ...

a vecs la locura permite que uno vea el mundo de otro modo

 

Lo has dicho tú: "lo importante es que nos queremos".

Yo no sé si yo estoy loca. Sé que a veces lo que hago resulta extraño, pero aún así casi siempre tengo la sensación de que el mundo está loco, la gente está loca, y yo soy muy normal... Tal vez es como cuando mi hermana canta una canción que ponen en la radio y se equivoca con las palabras porque no la conoce bien, pero dice con toda seguridad: "se equivocó la canción".

¡Un saludo!

 

Llegue aquí de blog en blog, y espero acompañarte en el camino.
Me gusta como escribes.
¿Quién esta mas loco, los locos o los cuerdos?
Un abrazo.

 

¿y quien no está loco?:P
¡Viva la locura!

 

Yo si creo que estoy un poco loca... y si, la relación odio-amor me es bastante familiar... pero ¿quien no padece de ese mal?... unos más que otros, supongo, creo que al final lo que importa es no perder la cordura con las cosas importantes en la vida...

saludos escritora... siempre es un gusto leerte!
besito loco para ti... ^^

 

Yo con la locura juego al parchís los domingos por la tarde.


miau
en
bici
roja

 

me encanta esta foto, soy bailarina de danza contemporanea y la colgue en mis fotos para que la viera la gente porque es preciosa....si te molesta...hazmelo saber. entrare en tu blog para conocer tu respuesta. un besito

 

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Song of myself. XXIV

Unscrew the lock from the doors!

Unscrew the doors themselves from their jambs!
Whoever degrades another degrades me,
And whatever is done or said returns at last lo me.
Through me the afflauts surging and surging, through me the current and index.
I will accept nothing which all cannot have their counterpart of on the same terms.

Walt Whitman.