-Me has conocido en un momento extraño de mi vida.
"A todas ellas van también dedicadas estas páginas, con el extraño y alentador afecto que sólo es posible mantener entre personas que no llegan a conocerse nunca".

Soledad Puértolas, en el prólogo de Una enfermedad moral.

Carta a Isabel Coixet.



Maravillosa Coixet:
Gracias por haber hecho guión los sentimientos más profundos, los que se guardan y se esconden y son tan difíciles de trasladar a la luz (de esos que se quedan enganchados entre la consciencia y la inconsciencia, entre la moral y lo que nos avergüenza, entre el alma y el cuerpo). Gracias por transformar tantos llantos internos y silenciosos en ríos salados que recorren las mejillas. Gracias por cada una de tus películas, por hacer un poco más soportable la amargura y convertirla en algo trágicamente hermoso. Gracias, incluso, por la envidia que verdea mis mofletes cuando me doy cuenta de que tú escribes exactamente como a mí me gustaría y filmas como yo quisiera filmar: por ser todo en lo que yo anhelo convertirme alguna vez en esta vida. Gracias porque mi vida sin ti no sería la misma, por todas aquellas cosas que afortunadamente dejaste de callar y nos dijiste, por mostrarnos la vida secreta que esconden las palabras, por hablarnos de los que aman, de las eternas elegías que podemos cantar a nuestros seres queridos, de cómo suenan las luces de Tokio y, hace muchos, muchos años, por explicarnos que hay quien es demasiado viejo para morir joven.
Gracias, Coixet, por diálogos como este, robado, espero que con tu permiso, de La vida secreta de las palabras:
"Porque si decidiéramos irnos a algún lugar juntos me da miedo que un día… hoy no, quizás… quizás… quizás mañana tampoco… pero un día, de repente, puede que empiece a llorar y llorar y llore tanto que nada ni nadie pueda pararme y que las lagrimas llenen la habitación y que me falte el aire y que te arrastre conmigo y que nos ahoguemos los dos.
—Aprenderé a nadar, Hannah."

Tu sincera admiradora, y devota seguidora.
Lena.

7 comentarios:

Gracias por tu comentario ^^
Pues la verdad es que no se por que no me puedes seguir :S

 

qué bonito homenaje!! y que diálogo el de la vida secreta de las palabras :)
PD: ella, muy bien, y tú, también :) así que felicidades a las dos :)

 

Linda carta de veras. Un saludo cordial. Hasta pronto. feliz finde.

 

Si por algo me inspiré para el nombre de mi blog.. (no creas que es por casualidad)... y si definitivmente hay palabras y sonidos e imágenes que se quedan grabadas en la memoria... y que si alguien (como Coixet) no lo hubiera plasmado o ideado de esa manera, la vida parecería estar incompleta...

por cierto... quiero ver su última película... "mapa de los sonidos de Tokio", ¿ya la viste tu?...

saludos, Lena
siempre un placer pasar por aquí...

 

Si te soy sincera nunca he visto una pelicula de coixet, aunque viendo la dulzura y sinceridad que destiñen tus palabras creo que veré cada una de ellas. Adoro ese diálogo que has puesto.. quiero verlas todas ya!....

Gracias Lena, por tan buen consejo..
besos querida..(LLL)

 

Menuda carta, se me ha erizado el vello de la nuca con la efusividad que le imprimes a cada letra. Como siempre, fantástica Lena!

 

qué orgullo
recibir una carta asii...
lindo lindo...
saludos

 

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Song of myself. XXIV

Unscrew the lock from the doors!

Unscrew the doors themselves from their jambs!
Whoever degrades another degrades me,
And whatever is done or said returns at last lo me.
Through me the afflauts surging and surging, through me the current and index.
I will accept nothing which all cannot have their counterpart of on the same terms.

Walt Whitman.