-Me has conocido en un momento extraño de mi vida.
"A todas ellas van también dedicadas estas páginas, con el extraño y alentador afecto que sólo es posible mantener entre personas que no llegan a conocerse nunca".

Soledad Puértolas, en el prólogo de Una enfermedad moral.

La sal en las heridas.


Bien, ha llegado el momento. Ahora que todo ha acabado es hora de echar la vista atrás.
El aire ha dejado de antojárseme como una nube inerte y densa suspendida en el espacio para transformarse en una corriente invisible que limpia cada lugar por donde pasa. No hay nada mejor que oxigenar las ideas después de una época en la que pensar parece tan complicado como mover un edificio con el dedo meñique.
Y ahora me pregunto qué me ha llevado a encontrarme en la situación en la que estoy. Es este el preciso momento en el que toca rememorar el último mes y resaltar, tal que si se marcasen con un subrayador, los acontecimientos que me han conducido hasta esta posición exacta en el presente. A veces imagino los días rebasados como una serie de números que guardan una relación entre si: cada uno conduce irremediablemente al siguiente, y si se descubre cuál es el nexo entre el primero y el segundo es sencillo comprender porqué el tercero es el que es y no otro cualquiera, e incluso se puede llegar a predecir el cuarto. Pues bien, ahora ha llegado el momento de buscar las causas en el pasado para explicar sus efectos en el presente.
Y, lo confieso, temo este instante porque supone reconocer a los fantasmas de ayer, ponerles un nombre y encararse con ellos. Y cruza por mi mente la idea de esconder la cabeza debajo de la almohada y fingir que he desaparecido, o de llenarme el pensamiento con mil y una cosas para mantenerme ocupada y evitar acercarme siquiera a reconocer que alguna vez tales errores han existido.
Pero finalmente decido abrir los ojos de par en par, pero hacia dentro, y llamar a las cosas por su nombre: los errores no se disfrazan con eufemismos, las malas ideas son sencillamente malas ideas, y todo lo que pude hacer y no hice cuelga de mi conciencia como si fuera un yunque amarrado con grilletes a ella. Y siento el dolor plenamente y pienso y pienso y cada pensamiento es como un pellizco de sal en las heridas. Y finalmente encuentro los desaciertos, saco mis conclusiones y formulo planes nuevos. Y soy consciente de que sólo cumpliré esos planes a la mitad (o acaso la mitad de esos planes), porque hace tiempo, en un ejercicio de autoconcienciación encontré que soy mucho más irresponsable de lo que estimaba.
Entre todo mi agobio y mis montañas de apuntes y mis enfados, he descubierto también que soy mucho menos inteligente de lo que pensaba. Y sé que todo esto suena muy mal, que muchos me llamarán masoquista y opinarán que parece que me daño por placer. Pero, ¿saben qué? Avanzando en mi retrospectiva llegué al momento en el que quise mandarlo todo a la mierda y no lo hice. Y gracias a ello me he reconocido como una persona mucho más fuerte de lo que creía. Y ese tipo de descubrimientos compensan con mucho lo que cuesta llegar hasta ellos.

9 comentarios:

A veces es bueno mirar hacia atrás :)

 

yo no te llamo masoquista, te llamo valiente:)

 

me encanta tu forma de escribir, aunque no deja de ser tu historia es inevitable sumergirse y sentirte un poco tú mientras lo lees. Me gusta.
Un saludo!

 

No se debe olvidar el pasado, sino aprender a vivir con ello, y poca gente es capaz de mirar atrás..
Besos!

 

Mirar hacia atrás es necesario para entender nuestro presente. Y aunque olvidar sea lo más fácil, encarar nuestro pasado es lo único que nos permite seguir adelante sin que nuestra vida se estanque.
Un besazo

 

Yo no creo que exista el olvido... Y a veces es bueno poder mirar hacia atrás y ver todo lo que creciste.

Un beso, muy lindo lo que escribís.

 

enfretarse a uno mismo y percibir la imperfección (y la vulnerabilidad) es un golpe duro y seco.. pero que si no llega a hacerse, se corre el riesgo de ser tan vano y efímero como todo lo demás...

.... y hay cosas que pesan (¡vaya que pesan!) pero traer eso a "cuestas"... nos hace forjar ntro. caracter... (ojalá y no fuera tan difícil !)

besos lunares para vos.
^^

 

Increíble texto, me ha gustado mucho..
¡Un beso! :3

 

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Song of myself. XXIV

Unscrew the lock from the doors!

Unscrew the doors themselves from their jambs!
Whoever degrades another degrades me,
And whatever is done or said returns at last lo me.
Through me the afflauts surging and surging, through me the current and index.
I will accept nothing which all cannot have their counterpart of on the same terms.

Walt Whitman.